martes, 13 de julio de 2010

Incoherencias

Gris sobre negro, claro sobre oscuro, sombra sobre luz. Nubes que se atraviesan unas sobre otras. Otra contra una.

Agua turbulenta que acosa a su propia sombra y arrasa, arrasa a cada vida en cada paso sumergiendo el cielo en la tierra, sepultando.

Imagen de la vida en un todo que va rompiendo cada partícula gota a gota, quizás sea la muerte que intenta invadir con su eternidad y encuentra obstáculos no tan dóciles que se resisten a morir, hasta morir.

O también la vida que refuerza con un muro cada nacimiento que surge de un holocausto.

Pero si todo es gris y negro, sus matices son los que emergen resistiendo a la fuerza de lo infalible.

Excepto el negro puro que desciende o asciende según lo veas.

Como un vórtice que absorbe o un torbellino que arrasa, ambos al infinito.

7-6-2010

martes, 30 de marzo de 2010

VELEIDAD

Maravilla,
sos maravilla,
naces en el rubor de tu mirada
hasta el pudor de tus pies.
Y vagas descubierta,
las calles con caparazones,
y en tus veleidades...
obscureces
en luna nueva
y esperas
en luna llena

HIERBAS


y cuando llegas desplazando verde
sobre verde
simplificas hierbas
en tus pies

o las confundes
en el atardecer calmado
y simplemente surges desnuda
habitando tus manos ebrias de marrón

entonces ...
ignoro tu cuerpo de romance
donde palpitas
de a sorbos
y resides cada lunes



LLUVIA EN EL DESIERTO

Oigo caer infinitas gotas
la lluvia es testigo
del centelleante refucilo
de dos nubes amantes
y caminas con tus manos asomadas,
húmedas,
en el vendaval surcado de luz
y tu alma traviesa,
mueve las cuerdas
tu música estelar
ondula en el éter
y tomas la flor
de mi desierto.



HOMBRECILLO

Ocho y doce,
hombrecillo de metal,
te observo
con la mirada gastada
tras años de oír tu azote de siglos.
Te observo y desafío
a que un día tu lanza no castigue
año tras año,
hora tras hora
sin olvido.

Ocho y trece,
y catorce,
y quince
te observo sin tiempo
te espero sin llanto;
hombrecillo de metal
acompañas mi soledad.